

A nuestra aventura le quedan pocas horas para finalizar, pero seguimos sacándole el máximo de provecho.
Nuestras mochilas se siguen llenando de momentos especiales que nunca olvidaremos.
Poco a poco nuestras ramas, aunque con un cansancio que nos gusta, van intercambiando pañoletas con scouts de otros lugares con los que han vivido momentos especiales.







